Aprendizaje y conocimiento


Dice Vea Vecchia que la filosofía educativa de Reggio se basa en la subjetividad, el dialogo, la conexión y la autonomía. Aprender es un proceso de construcción del conocimiento. Que no hay que confundir con información. No siempre están ligadas, y para que lo estén quizás sea necesario la exploración. Hace falta un ensayo, error y prueba. Un atreverse a preguntar y a escudriñar. En los procesos de escucha y diálogos los niños generan propuestas excitantes que una vez estructurada esta cultura en el aula, cada vez son más curiosas y creativas sus interrogantes. Esta cultura lo fomenta un aceptar todas sus ideas, una escucha activa y respetuosa. Tengo la sensación de que hay que cuidarlo por que como un caracol puede replegarse. ¿En qué medida apoyamos a los niños para que tengan ideas diferentes de las otras personas? ¿Es esta actitud diferente a la que ofrecemos a los adultos? ¿Porqué estos enfoques solo se aplican al aula y a los niños?

Encerramos el mundo una vez más, esta vez con espejos. Buscando conexiones y creando pensamientos. Alimentando el lenguaje de materiales y combinaciones con otras áreas del aprendizaje en este caso con las matemáticas, las artes, el lenguaje entre otros....





Al borde de la luz.


Las maestras estamos acostumbradas en educación infantil a traer todo tipo de experiencias al aula. Desde intervenciones sencillas hasta aquellas más complejas. Cualquier cosa que ilumine la curiosidad y la creatividad, que suele notarse desde luego en las preguntas de los niños y en cómo observan. 

La idea es crear provocaciones para el aprendizaje. Oportunidades para crear reflexiones propias. La luz en este caso será luego re-mirada, contemplada desde otros ángulos. Los reflejos encontrados en un paseo de forma fortuita ya no serán parte de un acontecimiento cotidiano si no más bien todo lo contrario. 

Un taller en el aula de infantil lleva a los maestros a la investigación y por tanto es en sí mismo un reto. El aula- taller es un lugar para el descubrimiento, algo nuevo va a suceder,  y a la vez conforma ese lugar dónde se origina el placer de conocernos y reconocernos así como de encontrarnos con los demás. El lugar de las experiencias es ese donde surge la comunicación, el darse y dónde aparecen nuevas búsquedas. Es ese lugar donde todos los encuentros son posibles.







Taller de luz. Explorando con nuestros sentidos. con niños de cuatro años.