Una ventana hacia el arte contemporáneo

Te invito a mirar
perlas,
paseantes,
plantas,
cómo se besan los sueños
o llueven veredas de los niños.
¡Asómate!
j.v.




Aprender supone una actividad no solo externa sino también interna, los niños aprenden haciendo, este es un proceso que requiere observación, manipulación, experimentación y reflexión.

Mi grupo este curso ha disfrutado mucho de las tijeras, cientos de tijeretazos se han oído cuando han podido, hasta que descubrí que era otra forma de dibujar. Una ventana por la que a través de ella se perciben las cosas de otra manera. Una ventana y otra y otra. Y es aprendemos lo que nos interesa, y queremos ver las cosas desde otras perspectivas y cuestionar las propias para comprender mejor lo que nos rodea. Aprender supone actividad muchas veces, pero esta más en una actividad que proviene del niño, interna, para de una necesidad. Implica riesgos y por tanto verse valorado en aquellas experiencias personales que vayan surgiendo. Pero aún más allá implica interacción social, quiero aprender contigo y de ti. 

En una sociedad tan diversamente cultural como lo es en la que vivimos, es idóneo tener conocimiento de cada una de las expresiones culturales que nos rodean, dado a que el conocimiento de otras culturas se vuelve enriquecedor para los seres humanos. Es en este punto la educación sobre el arte contemporáneo es una ventana al mundo.


El arte contemporáneo en la escuela, contribuye al desarrollo personal, emocional y cognitivo de cada niño y niña, esto sirve de inspiración para el potencial creativo y a su vez fortalece el conocimiento, estimula la imaginación, la habilidad manual y dota a los niños de instrumentos para la comunicación y la auto expresión. 









Papel recortado y puesto sobre las ventanas de clase, su hermosura radica en que fue una propuesta de uno de los niños y muchos estuvieron de acuerdo en generar estas nuevas entradas de luz y de vista al exterior. 




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