Arte y Naturaleza

El hogar del hombre es la naturaleza. La inteligencia, los valores, el amor, los sentimientos humanos solo existen en el interior de las fronteras de la piel humana. Fuera de dichas fronteras nuestros espejos, nuestras interpretaciones de la realidad o de cómo nos relacionamos con el espacio.


En anteriores textos de este blog se habla de esta relación, la del cuerpo con el espacio, una relación invisible pero que nos conforma.  Forma parte de cada uno de nosotros, bien sea el espacio natural como uno que no lo sea.  Nuestro caminar está en relación con el terreno y la forma del espacio, los contornos de los objetos, la luz y los sonidos que nos rodean. Somos organismos de un entorno. ¿Verdaderamente experimentamos esta relación? ¿La del hombre con la naturaleza?


Es posible que la respuesta no esté en las palabras, si no en las sensaciones que percibimos cuando entramos en contacto con el mundo natural. Quizás la verdadera naturaleza de la vida es un acto de equilibrio entre todos los aspectos que nos afectan y nos influyen en nuestros comportamientos. El arte es posiblemente una vía entre otras para encontrar ese equilibrio.

Desde el arte, en un taller, invitamos a experimentar las relaciones múltiples con la naturaleza a través de diferentes intervenciones. Caminamos como una forma artística en sí misma, asumiéndola como el mismo goce de una actividad natural y espontánea, o como decía Thoreau en la búsqueda de la fuente de la vida. Creamos intervenciones en el bosque de Piedralaves. Manipulamos materiales recogidos de nuestro andar que integramos en diferentes propuestas. Muchas de ellas surgidas de las propias sugerencias del grupo. Una simbiosis desde el humor, el amor, el juego y el arte. Diálogos creativos y espontáneos, algunos tuvieron la suerte de ser fotografiadas otras no, porque el verdadero tesoro es el instante vivido.

Esencialmente, el niño (la persona) y la naturaleza no son dos clases separadas de realidad. En la experiencia directa y cotidiana no hay oposición entre el sujeto y el objeto.

Para comprender esto es necesario Ser aquello que hacemos en los procesos creativos. Esto lo saben los niños ya que crecen a la vez que sus procesos. Encontrando respuestas a lo que son y al mundo que les rodea, experimentando, sintiendo y conviviendo con su entorno. Este “hacer” o forma de relacionarse podría definir la Vida. Dándonos cuenta que somos dueños del un instante de nuestro tiempo. Por ello uno de los posibles enfoques para comprender nuestra relación con la naturaleza  sea desde el sentir.



El arte nos brinda la posibilidad de comprendernos desde esto como un proceso y como una actitud para con la vida que podemos trasladar a cualquier acontecimiento de nuestro día a día. La naturaleza nos da, nos revela, nos muestra caminos internos, nos descubre, nos recuerda que no venimos de a este mundo si no que nacimos de él.  




Gracias a la colaboración de la asociación Donantes de Risas
que nos han permitido realizar el taller Arte,Naturaleza y Risas.
Y a la finca que nos acogió "Sonidos del Valle"
Taller impartido por Rita Noguera, Janet Val Tribouillier, Rafael Ubal.
Gracias sobretodo a los "maravillosos artistas" que participaron en este encuentro.



Comentarios

  1. Si bien existe una relación cuerpo-espacio también existe una relación hombre-naturaleza y podemos percibir ambas gracias a nuestras sensaciones, estas sensaciones nos ayuda a entender el arte que su vez nos ayuda a entender la vida. Gracias Janet, he encontrado tu blog de casualidad, y me gustó mucho la lectura. Sigue así :)

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