Desde el juego una reflexión



La manera en que los niños entienden ciertos acontecimientos o su relación con el entorno de un modo lúdico es a través del juego. Aspectos como la construcción del pensamiento, el desarrollo y  la exploración de diferentes necesidades internas o motrices, la elaboración del  lenguaje simbólico o bien las actitudes que los niños manifiestan frente a ciertos hechos o personas se consolidan durante el juego libre. Toda actividad puede realizarse lúdicamente, sea cual fuere su categoría. A través del juego transformamos el mundo exterior de acuerdo con nuestros deseos. Pero ¿qué hacen en realidad los niños? ¿Se aprende? ¿Resulta útil este aprendizaje? ¿Sirve este tipo de juego o tiene algún propósito en la escuela?

¿Es posible que se este secuestrando la infancia de los niños por una sociedad que cubre constantemente de estímulos a los niños? O como dice Catherine L’Ecuyer, el asombro es no dar el mundo por supuesto. Una flor, la luna, una sombra, el verde de las hojas, el viento en el pelo de mamá, una sonrisa….Educar en el asombro es educar al niño en el agradecimiento por la vida y por la belleza que nos rodea.

No nos olvidemos que es el movimiento de nuestro cuerpo lo que influye en el desarrollo de un niño y en su modo de interiorizar el mundo. Porque es una forma pertinente para consolidar el crecimiento físico de un niño entre otros factores. El niño construye su pensamiento y crea su identidad a través del juego. Y mejor aún si este es juego libre. Libre de juicios, libre de tiempos, libre en espacio.

Ojalá pudiéramos retomar los espacios públicos o acercar a los niños más a la naturaleza con la convicción de que el objetivo primordial del juego es jugar, ejercer de niño sin más. Donde el papel del adulto esté libre de juicios y lleno de escucha. Esto en el único momento que poseen los niños, ahora mientras lo sean y no más tarde. Que frase tan acertada la de Milan Kundera "Los niños no son el futuro porque algún día vayan a ser mayores, sino porque la humanidad se va a acercar cada vez más al niño.". Quizás observando a los niños ahora descubriremos  el próximo futuro de nuestra sociedad actual. Quizás son el  espejo para tomar aquellas decisiones importantes que se nos escapan entre debates, retomando la dirección de nuestro futuro.

Jugar es una forma de utilizar nuestra mente y pensamientos, así como de ponerlos a prueba combinándolos o transformando los espacios, conociendo al otro en constantes confrontaciones en un mismo recorrido. De esta forma asumimos riesgos y nos volvemos creativos inevitablemente.

Reflexionamos sobre estas cuestiones y mucho más desde el magnifico marco que nos brinda  el juego estético en un encuentro con los Donantes de Risas en un ciclo sobre educación que llevan celebrando y que aún continua este curso.






 http://www.donantesderisas.org/index.php/entradas/verListadoCategoria/2

Agradecer a Donantes de la Risa por el interés y buena disposición para con la infancia. Y por sus maravillosas fotos.
También la colaboración de Silvia Corchero y Bosquescuela con su preciosa y extensa descripción de un proyecto donde el juego libre será base de su metodología. Gracias Silvia contigo ese sueño será realidad.
Elena Moran, Neuropsicóloga y profesional experta en contexto escolares. Sus puntos de vista sabios y acertados que provienen de una amplia experiencia nos nutren y nos orientan siempre.


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