Vuelven los barcos a la costa....

La creatividad es una suerte de fantasía en constante evolución, nunca sabes cuándo aprovechará un niño-a esta fantasía dice Malaguzzi. A los maestros nos gusta acompañar a los niños-as  a lugares que van más allá dentro del reino del espíritu creativo, les ofrecemos las herramientas, las palabras, el amor…entre otros valores que sostienen el gozo  por la vida y sin duda serán las herramientas para que nuestros niños y niñas se enfrenten mejor a ella.

Mientras exijamos un estrecha franja de  desempeño escolar, como rellenar fichas o completar cuadernos de ejercicios es posible que muchos niños-as  lleguen a la conclusión que no  tienen las capacidades adecuadas para alcanzar estas exigencias escolares y esta conclusiones son una pena, teniendo en cuenta que la escuela es mucho más. Es el lugar donde los niños crecen y debemos darle  la oportunidad de que utilicen el cuerpo, los sentidos o la capacidad de trabajar con otros miembros de la escuela utilizando  mil formas de expresión. Mientras lo hagamos estaremos fortaleciendo los talentos naturales de nuestros alumnos y estaremos acompañando positivamente al alumnado en su desarrollo infantil. Y sin duda, y a la misma vez, aumentando  su  deseo de aprender más y aceptar nuevos desafíos. La Escuela debería convertirse en un estilo de vida.


Si avanzamos en la dirección de nuestros sueños, 
encontraremos un éxito inesperado en cualquier momento.  
Henry David Thoreau




Sin palabras

Conocerás el puerto de Santa Clara 
por el camino recorrido,
 explorando la caricia
desde un libro sin palabras.
Juntos daremos vueltas al mundo.
j.v.

















Los maestros crecemos desde la relación que con los niños vamos creando, en base a la escucha, observación y al hecho de valorar constantemente las propuestas de los alumnos. Quizás el objetivo principal sea dar respuesta a la expresión de los niños desde sus intereses, sentimientos e ideas.
Los niños forman una imagen, extraída del mundo de sus intereses, con gran riqueza de sugerencias. Además muestran conexiones y son capaces de pensar y hacer reflexiones de dichas propuestas.
El tener la cámara de fotos en el aula me permite establecer un diálogo, entre adulto y niño. Co-construir y participar con ellos de sus ideas. De esta manera experimento y doy valor a sus propias motivaciones y sus propias perspectivas.