¿Somos iguales?

¿Somos iguales?
y somos diferentes
¿Nos reconocemos?
¿Sabemos quien es el otro?
¿Somos parte de un grupo?
o ¿solo individuos aislados?



El intercambio afectivo es necesario para el desarrollo en la escuela infantil. La afectividad, no evoluciona en solitario, está interrelacionada con otras conquistas personales, sociales e intelectuales de los niños.

El niño y la niña muestran su mundo afectivo a través de continuas manifestaciones de dependencia, cooperación, miedo, ansiedad, seguridad, inseguridad... Idas y venidas. Desde sus tiempos y desde sus observaciones. La respuesta de un maestro o maestra serena y amorosa, que respete y sepa esperar, modelará la conducta del niño y le proporcionará la calma necesaria para que pueda salir de sí mismo e interesarse por los otros y por el aprendizaje.

El mundo afectivo, desarrollado especialmente a través de las directrices pedagógicas del ámbito de identidad y autonomía, es un centro de interés de la intervención educativa en estas edades que cobrará sentido a partir de diferentes actuaciones y actividades en la escuela.













2 comentarios:

  1. Que hermoso, Janet, y las imágenes, color y poesía, como tú. Un fuerte abrazo

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  2. me encanta! impregnando, impregnando, cuando quieras hacemos un tunel de verdad sin problemas aunque sean 48 horas.

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