La naturaleza como taller.







La actitud de aprender y re-aprender con los niños es una línea de trabajo que emociona. Se trata de de conseguir que los niños no tomen forma de la experiencia, sino que sean ellos los que den forma a la experiencia. Es interesante observar cómo y de qué manera los niños entran en acción y son capaces de desarrollar estrategias de pensamiento y acción. Aún más de como el objeto de aprendizaje responde a esa actuación infantil. El conocimiento es móvil, dinámico. Los niños lo saben bien. Porque escuchan el crujido de las ramas y huelen las cosas. Son capaces de encontrar posibilidades haciendo que la experiencia sea muy amplia, ofreciendo espacios para la construcción social, cognitiva, lingüística y simbólica. 








Comentarios

  1. "Dar forma a la experiencia" Me gusta, qué hermoso y potente... Gracias Janet!

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  2. Nunca antes había pensado de esa manera, sin duda es un tema que me gustaría ampliar, si bien he leído que somos lo que pensamos, y nuestros pensamientos se formaron a travez de nuestra experiencia, ¿cómo podríamos revertir este ciclo?

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    1. Doris, casi siempre se reconvierte. Es como bien dices un ciclo. Los pensamientos cambian con la experiencia y viceversa. A veces no se modifican de inmediato por ello se dice que el hombre es el único en tropezar con la misma piedra dos veces. Y no queda más que tropezar varias veces. El conocimiento es móvil, no es estático y hace falta incorporar el juego, la experiencia para comprender mejor mucho de lo aprehendido. Se trata de un proceso.

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