El Olor de las Huellas





…¿Mas, oíd, las abejas, zumbido y vuelo, me cantan sed de vida y un existencial anhelo!...
 Hermann Hesse

Desde un lago sopla una húmeda ráfaga; a un lado el azul del cielo, al otro una fragancia pueril, que se acercaron junto con sus promesas. El cielo azul, imán  de un artista colombiano  Fernando Rubio Ahumada que se quedo en esta tierra saboreando la nostalgia y que como un caminante sin fronteras, sus pasos le llevaron a compartir un día de otoño en el parque natural de El Soto en Móstoles con los niños de tres años de nuestra escuela.
Con solo apretar los dedos y sentir la agradable sensación de contrastes frío-calor-frío. Nuestros sabios niños investigaron el material: estrujándolo, oliéndolo y mostrándolo alguno incluso lo probo para más tarde ofrecérselo al parque en agradecimiento por cada piedra encontrada, por cada rama recogida, por cada hoja encantada.
A Fernando Rubio Ahumada le gusta intervenir en espacios públicos. Su proyecto “Dejar Huellas” es siempre una invitación y un dialogo con el entorno. Y en este caso cada rincón del parque no quedo desapercibido: el olivo, la fuente de agua, los caminos se contagiaron de la alegría de los niños y sus flores rojas. Un retrato del tacto de los deditos de los niños.
Un aprendizaje integral, donde acciones, emociones, y pensamientos se articulan para generar nuevas visiones e interrelaciones.
Es fundamental que el artista participe de los procesos de construcción social, cómo es el caso de la enseñanza, para no sólo aportar sus conocimientos, sino para construirse él mismo cómo parte activa de la sociedad en la que convive….¡¡Mil gracias Fernando!! ¡¡Grandes recuerdos!!!







(El ejercicio entero esta publicado y ampliado en Cuadernos de Pedagogía.)


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