El lenguaje de los abrazos

Caben muchas palabras todavía:
de razones no cabe ni una sola.
Tiendo los dedos y,
por las esquinas, quiero alcanzar la rosa.

Alguien sonríe al lado mío.
¿O es dentro de mí? yo,
sin saber por qué,
miro a la escuela otra vez
mientras un niño jugaba
a levantar torres de sueños.

Una voz,
en la calle,
llama y otra le responde.
Dos manos se entrelazan
y las palabras se acomodan.
Abril ampara los encuentros.

Hoy ya no tienes nombre.
Lo oíste una mañana de caricias
y lo aprendiste distraído
de todo lo que no fuera reflejo de ti mismo.
Y lo oíste.
Y te detuvo.
Y las sílabas fueron poderosas. 

Janet Val Triboullier

La otra escritura en la escuela: 
                            El lenguaje de los abrazos.

La experiencia:

Mediante imágenes intentamos coleccionar distintos tipos de abrazos, encuentros o desencuentros en la escuela que pudiesen argumentar nuestra PROPUESTA. Buscamos una lectura diferente quizás como un acto de creación de los sentidos. Un texto que subyace al texto que lo sostiene.  Para ello, los maestros de la Escuela Infantil Mirabal fuimos capturando pequeñas o grandes expresiones de afecto. Aun cuando no teníamos cámara comentábamos dichas acciones, de manera que si pudiéramos dibujarlas serían como un viento de corrientes frías a veces y otras más cálidas, convencidos de que el amor, los abrazos, el tacto juegan un papel importante y que estas forman parte de otros procesos en la escuela. Así, intentamos que la piel nos hablara mediante la observación de situaciones cotidianas y espontáneas en el día a día. Investigamos sobre las relaciones entre los niños y la escuela.

De esta manera, nos dimos cuenta que la Escuela es un lugar para crecer y no sólo lo hacen los niños sino también los maestros. Por ello, examinamos cada muestra como si de una travesía transformadora se tratara, porque tiene la virtud de guiarnos por su belleza y porque nos indica cómo profundizar en la vida profesional de cada uno. Este viaje nos acerca a la inocencia que hay en todos nosotros y a la búsqueda de confianza para recuperar una visión de la enseñanza donde el lenguaje del cuerpo se revela como algo necesario. Las diferentes estaciones de este viaje, en contraste siempre entre luces y sombras, son portadoras de secretos con sabias voces y vientos aliados. Un viaje del alma, un relato, puede ser visto entre  diferentes paisajes como: la escucha, el tacto, la mirada, el espacio, el lenguaje del cuerpo, entre otros. La lectura de este trabajo debe ser vista y leída desde el corazón y no desde el intelecto. Desde aquí vamos a movernos  como en una danza armónica, construyendo un cuerpo metafórico producto del  vínculo entre las relaciones personales.
¿Podrían ser atesorados muchos de estos momentos de la escuela, ese lugar donde acompañamos a los niños  a  crecer, entre los límites de la felicidad y la tristeza?

Dentro del proyecto de arte “Palabras de tú a tú,” un conjunto de mensajes se  unieron para formar otros significados. Los mundos  lingüísticos orales y aquellos aspectos comunicativos relacionados con el cuerpo nos llevaron a comprender un ambiente de vínculos afectivos y sociales en la escuela infantil.
También fue un “Pre-Texto” para investigar el “con-texto” de las palabras desde el mundo interior de los niños. Mente y corazón golpean y se vuelven emoción, una realidad libre del tiempo.
En el arte contemporáneo se abordan temas como la fugacidad  tiempo, el cuerpo, los mensajes, la poesía, la relación del hombre con la naturaleza, con el entorno urbano o con la relación del hombre con objetos o los espacios, de esta manera se busca redefinir, profundizar y reflexionar sobre la relación entre arte y sociedad. Por ejemplo: artistas como Esther Ferrer, Ana Mendieta, Nieke Swennen o Lygia Clark  entre otros, se preocupan por lo social, lo psicológico y el cuerpo desde un punto de vista estético y existencial. Manifestaciones artísticas como “la performance” se pueden apreciar el paso del tiempo como metáfora a través de las huellas corporales.

En cualquier caso el arte relacionado con la naturaleza, nos recuerda nuestra propia naturaleza humana como un fluir, que no se detiene en las actividades meramente cognitivas. Las relaciones en la escuela implican fluctuar con las experiencias y sentimientos tal como éstos van y vienen. Sólo una comprensión intuitiva  nos aclara que somos todo lo que vivenciamos en un proceso activo, cambiante e imprevisible en el que se incluyen emociones y sentimientos internos. Esto genera una pauta artística que proviene del niño y desde su verdadera naturaleza, el niño crea el discurso artístico por sí mismo. Los maestros y la escuela son co-creadores que permiten un amor que tiene que ver con la libertad de movimientos y de pensamientos desde el respeto y la escucha.

Una clase de educación infantil se construye mediante rituales o liturgias, rutinas que desarrollan la sensación de comunidad como la asamblea, los proyectos, los trabajos compartidos o libres. Esto proporciona la identidad de grupo, pero ¿Cuál es espacio en el que el niño construye su mundo afectivo individual?
El niño sólo puede llegar a permitirse el ser diferente si el maestro le escucha, pero ¿qué pasaría si creáramos un ambiente dónde cada niño se mostrara tal y como es? sin disimular, mostrando lo que sentimos, permitiendo y valorando  aquellas inquietudes que surjan, que les movilizan, sin ignorar las diferentes maneras de ver y estar en el mundo.

Algunos niños tienden a mostrar su afecto con gestos más bruscos mientras que a otros casi se les presiente dulcemente mientras transcurre la asamblea u  otras actividades del día a día en la escuela. Otros acarician o juguetean con sus zapatos o una prenda de ropa. Siempre hay algún abrazo o beso de inicio del día entre los compañeros o hacia la maestra o el maestro, o bien aparece algún gesto amistoso, aquel que significa “me encanta verte hoy, compartamos el día”…. Vivimos en una cultura que ha desvalorizado las emociones en función de la sobrevaloración de lo cognitivo. Pero en el aula, día a día, las emociones son dinámicas corporales que nos guían en nuestro aprendizaje, nos marcan una dirección, nos motivan hacia unos determinados intereses, incluso marcan la manera de nuestros diálogos. ¿Podríamos sólo desde la emoción  comunicarnos de una manera verdadera con los demás?

Una maestra o maestro perceptivo conecta con los sentimientos comprendiendo que el niño experimenta el mundo a través de los sentidos y de su medio físico. Un abrazo oportuno, una caricia o una sonrisa da información al niño de que a pesar de lo dura que puede ser adquirir y procesar los aprendizajes sugeridos en la escuela, él es un ser querido e importante en ella, aceptando las diferencias y escuchando al otro, teniendo en cuenta el mundo mental y el íntimo de aquel niño que intenta expresarse. Bien decía Benedetti: Como aventura y enigma la caricia empieza antes de convertirse en caricia.

El tacto y las relaciones.
Un gesto, un abrazo, un beso, es un acto bondadoso, compasivo, se carga de ternura. Es como si tocáramos algo en lo más profundo de uno mismo en un intento de adaptarnos al paso de otro. ¿Podría ser la búsqueda  de una sensación  de unidad, una conexión con otra persona basada en el afecto?
El contacto humano es inevitable cada día en el aula;  se ofrece de forma amorosa y honesta a los niños. No podemos ignorar que la piel también es voz de acontecimientos emocionales. Cuando le das un abrazo a un niño se habla directamente con el corazón. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿De qué manera está relacionado el tacto con el amor? ¿Hasta qué punto somos los maestros vehículos de este aprendizaje?

 “El reconocimiento de lo que valemos es la base de toda satisfacción y todo éxito en nuestra vida. Se crea desde el momento en que nacemos, sobre todo gracias a los mensajes que otros nos transmiten con respecto a nosotros mismos….” (Kathleen Keating). Hay miradas que expresan autovaloración, complicidad, en ese intento de afirmación de que el otro es un ser valioso en nuestras vidas.
En cada abrazo existe una conexión especial, un lenguaje que va más allá de las palabras. O quizás es una palabra atrapada en la piel. Debemos estar atentos a las emociones del niño, ser sensibles a sus necesidades, a comprender cada situación leyendo las emociones en la cara, en la piel, en la voz, en el andar…. En cuanto al lenguaje del cuerpo: ¿Es posible que nuestro cuerpo sea verdaderamente participe de todas nuestras acciones? Wallon decía que el niño se construye a sí mismo a partir del movimiento, de lo corporal a lo cognitivo ¿Es esto posible? ¿Serían las relaciones, los afectos, las emociones una forma de movimiento? Si el movimiento es comunicación, es lenguaje, el niño es puro lenguaje y se expresa constantemente; el riesgo sería creer que  sólo nos comunicamos con palabras. ¿No son la mirada, la voz, los gestos cómplices, el juego, unos mensajes expresados en sellos corporales?  ¿Es posible que la experiencia del tiempo y del espacio esté ligada al movimiento? Si es así ¿podría estar unida a los procesos vitales y al ritmo de aprendizaje de los niños?

Mediante experiencias que lo posibiliten, el niño debe explorar, construir y crear con las características de diferentes objetos para que puedan surgir las palabras, el concepto del tiempo, el lenguaje escrito, entre otros procesos de aprendizaje. Cada uno de los contenidos de cada proceso de aprendizaje va unido entre sí. ¿Podría ser a través de los afectos y a partir de su propio cuerpo como el niño organice el mundo? La identidad corporal resume su propia historia corporal y cognitiva. ¿Podrían ser otras personas un espacio por conquistar? ¿Influiría el contacto con ellas de alguna manera para resolver temores o ansiedades? Mientras no experimentemos ese espacio nos quedaremos en las sombras.

Los procesos de aprendizaje con amor producen más amor aún.  Amor por la enseñanza, por la profesión, por las familias, por los compañeros y por los niños. Amor por el tema que estemos tratando. Su intercambio y desarrollo serán saludables y serán las semillas creativas que darán fruto. Amor por  la individualidad y por el humor.  El amor se incrementa cuando se producen acontecimientos constructivos o afectuosos. Quizás la consecuencia más importante que florece del amor hacia los niños es el interés verdadero por comprender los puntos de vista del otro. Por desgracia, los enemigos del amor son muy numerosos, el perfeccionismo, cierta superioridad, las exigencias, el desprecio, entre otros. El amor comienza como un viaje interior y se manifiesta exteriormente. Todos podemos influir en ese viaje interior como también en las expresiones externas y al mismo tiempo ayudar a quienes tienen necesidad de contacto. Nada se puede perder. Lo precioso es el instante que se va.
foto: Marian Velarde

En otro intento de capturar un tiempo de abrazos o de encuentros y desencuentros que se desvanecen, decidimos marcar en el suelo aquellos momentos amorosos que pasaban en la escuela, mediante unos redondeles adhesivos. En estos lugares con especial significado, anotamos las frases que los niños decían, como ¿Cuánto te he echado de menos? ¿Me das un beso? He perdido la horquilla que me regalado mi madre…. ¿De qué sirven mis talismanes: el ejercicio de las letras, la vaga erudición, las galerías de la biblioteca, el sabor del sueño? Estar contigo o no estar es la medida de mi tiempo. (Jorge L.Borges)









 “Palabras de tú a tú” Pre-textos y Contextos.
La otra escritura en la escuela: El lenguaje de los abrazos.

A través de estos proyectos nuestros alumnos y alumnas son participantes activos que acceden al arte como una experiencia cotidiana (juego y actitud vital, abierto a la percepción, al conocimiento y a la relación con los demás), situándose en contextos significativos donde se da trascendencia a estas acciones.



Ficha técnica:
Documentación fotográfica de situaciones cotidianas y espontáneas
de las relaciones de los niños en la escuela.
Colaboraron:
- Maestros y maestras; liebres y erizos. (Foto de este texto. Marian Velarde)
-Cinco sirenas que con su canto participaron en algunos de los encuentros:
  María Alonso García
  Marta Ramírez Fernández
  Imelda Campos Izquierdo
  Nuria Sanz y Sonia Cuevas

Texto: Janet Val Triboullier
Dirección y corrección del texto: Ana María Godoy
Un agradecimiento especial a las maestras y maestros que con sus aportaciones y reflexiones han hecho esto posible. Así como al grupo de Enterarte, por su guía, su apoyo, su vida y su sabiduría.










“Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día cada uno pueda encontrar la suya.”   Antoine de Saint-Exupery