Inspiración

La palabra inspiración parece que proviene de un lugar lejano que no tiene que ver uno mismo, otra veces es tan clara que se proyecta tan bien en nuestras mentes. Es una palabra que en sí misma encierra una ilusión especial. Pero a la vez puede ser una barrera. Una frontera entre lo posible y imposible. Una vez preguntando a un artista amigo mio de dónde viene sus inspiraciones, me dijo; de levantarme como un obrero cada día y ponerme delante del lienzo. Algunas veces ni siquiera sé lo que tengo en el corazón hasta que tomo el pincel en la mano y me pongo a trabajar.  

La Escuela puede ser ese lugar para extraer esa magia que cada niño lleva en el corazón, siempre que haya espacios (no solo físicos me refiero) para ello, es una cuestión de permitir que ocurran cosas. La creación puede que sea "ese algo", esa acción ligada a determinados procesos emocionales. Crear artistícamente puede estar en toda expresión que surge de la de la propia exploración en cualquier área de la enseñanza, matemáticas, literatura, música, ciencias etc. 

En clase contando un cuento colectivo inventado con tan solo recortes de papel y una fuente de luz, surgen nuevas propuestas creativas que configuran dicho cuento. Inventado y recreado en ilustraciones propias, únicas, extraídas del propio imaginario infantil y de sus propias necesidades expresivas. Como Matisse un día cualquiera disfrutamos de las tijeras.





Dentro de la tripa de una mujer sorda de una oreja, podíamos ver todo lo que dentro la hacia cosquillas como las mariposas que fueron copos de nieve alguna vez, monstruos o elementos para crear magia. La maestra y los niños la vimos asustada, decidimos entonces que debíamos operarla. Dentro de su tripa había todo un universo pleno de sugerencias lingüísticas y poéticas. 
Nuestra fuente de luz, un retroproyector.






Miradas a través.....

Seguro que hay muchas características o ingredientes que nutren los procesos de aprendizaje como la sensibilización de la mirada, la escucha atenta, el desarrollo de la afectividad infantil, el desarrollo del pensamiento simbólico, diversas dimensiones estéticas, etc. Todos y cada uno de estos aspectos han de ser también explorados y compartidos por los docentes. Pero en definitiva se trata de una actitud de integración que implica preservar en los niños su esencia sensitiva y su relación con el mundo que le rodea, buscando un medio que habilite vivencias para expresar su imaginación, ampliándola y transformándola, asegurándonos un crecimiento armónico.  Sin olvidar que es interesante recrearnos en estos procesos, apreciando nuestra libertad creativa y la belleza que supone percibir el mundo con la mirada del otro.

Tal vez aquellas miradas necesarias en la escuela son nuestras miradas, aquellas del docente que ve al niño tal y como es. O bien son todos los modos de ver las cosas, de cómo tratar la lluvia o de cómo colocarte debajo de ella, de cómo organizarla, o guardarla para luego ser vuelta a mirar. ¿Cuál sería la mirada de la escuela? 


El proceso de creatividad nos proporciona esta otras miradas en ese otro modo de hacer las cosas descubrimos otros modos de escribir, de jugar, de entender el placer y la motivación, comprendemos así otro modo de hacer las cosas. El juego creativo es una forma de crear nuevas posibilidades. Son posibilidades infinitas que recrean aquellos aspectos que en nuestra vida que nos emociona, serán aquellos acontecimientos que se convierten sin duda en los más importantes de nuestra vida como todo lo invisible. En el proceso de creación ocurren siempre momentos mágicos. Solo nos hace falta las ganas de jugar y de Ser. 








Trabajo realizado por los niños de cinco años, un intercambio de cartas y mensajes en sobre transparentes. Cada día ponían un mensaje o dibujo a su amigos, intercambiando ideas e imágenes. Gracias Annie por tu colaboración.

Lo pequeño

Quiero dedicar unas letras a una amiga que pronto parte al otro lado del mundo. Una amiga comprometida con el arte y la infancia a quien echaré de menos. De todas nuestras charlas hay alguna que he intentado retener en la mente como de una imagen que vuelves a mirar para descansar o reflejarte en ella o que como un broche  decora mi vestido. Y sé que muchas de estas charlas con un té y sus bollos de yuca y queso volverán a mí, sin duda en cada imagen, en el aula, en otras experiencias que me vaya encontrando. Una de ellas es sin duda su fuerte convicción y energía a dar valor a las cosas más simples, el arte de lo sencillo y pequeño. Tendemos a crear grandes estructuras, magnificas obras comunitarias y con extraordinarios esfuerzos humanos y  se nos escapa lo que cabe en una mano. Quizás en un ánimo de mostrar narraciones excitantes o tremendamente emocionantes que una escuela puede ofrecer a una comunidad, que no digo que este mal. Pero puede ser una carrera algo desgastante y perdemos quizás una parte de lo verdaderamente importante en esto del arte y la educación. Sí se bien que los momentos perfectos llegan a las personas imperfectas en los momentos imperfectos.



Nos hemos encontrado maestras que dicen; es que yo no puedo hacer nada en torno al arte, no sé nada de arte. Otras dicen; Cuanta energía y tiempo se emplea, uff! lo dejo antes de empezar.  Es que si hago actividades artísticas no trabajo las matemáticas…. Mi amiga y yo en formaciones conjuntas, hemos intentado animar a estas  maestras. Aquella maestra, la de la lucha diaria y llena de incertidumbres con respecto al arte o la educación pero implicada hasta la médula. 

Y es que el arte a veces no está en lo grande, ni siquiera en el hacer, tal vez en los pequeños gestos. Cada pequeño guiño que nos ofrece un niño es una invitación, que como decía Loris Malaguzzi, los proyectos grandes o pequeños ayudan a  los niños y niñas del aula a que puedan sentir nuestra presencia. Se trata de una fuerza mayor cargada de significados propios donde el niño posiblemente solo necesite sentir-se reconocido, mirado, querido, valorado, escuchado….pero sobretodo sentir que forma parte de algo.  Este es un proceso nada simple, en el camino hay que decir que no a muchas cosas a las que pueden estar afectiva y emocionalmente ligados. Crear un equilibrio constante de alientos y pensamientos interrogando creencias o sintiendo de forma diferente a lo conocido implica pasar de lo subjetivo a lo objetivo. Un proceso que puede ser transferido bien imágenes o a las palabras.  ¡Ay! y las maestras en medio de este diálogo intenso a veces y a la vez tan hermoso. De alguna manera sabemos que todas estas acciones son instrumentos de comunicación cargados de descubrimientos únicos e irrepetibles. 


Creaciones con elementos de la naturaleza y encontrados
en el patio escolar, por niños de cinco años. 





 Gracias Rita Noguera por dejar que aprendiera de ti, Mantente cerca, quiero seguir con estas largas charlas de una manera u otra contigo. SUERTE!




El juego espontáneo

Cuando nos empeñamos en algo, incluso cuando no sabemos cómo hacerlo junto con la pasión por construir algo en equipo, nos impulsa a lograr superar pequeños retos.  Es fundamental encontrar personas o situaciones en el día a día que nos puedan ayudar a afrontar o desarrollar habilidades con optimismo y con actitud constructiva. 

Resulta interesante compartir aprendizajes porque no sólo aprendemos de los maestros, sino de otros niños y niñas, así como  de la experiencia misma. Encontramos esto y más en la vida cotidiana de la Escuela combinándose con la organización de otras tareas que refuerzan los juegos simbólicos, la construcción, la plástica o la psicomotricidad. Pero también el patio de juego. Esto permite una atención individualizada y ayuda al maestro a dar mejores respuestas a las características personales de cada niño.

Para que el lenguaje cobre un significado y para que la destrezas tengan un sentido han de darse nuevas estrategias, pensamientos, habilidades estas que fluyen detrás de cada pequeño o gran acontecimiento en la escuela. En definitiva necesarios para identificarse con la vida. Podríamos considerarlos como intercambios que hacen que la escuela sea un lugar dinámico y que los conceptos sean visibles constantemente. Así como los vínculos que se establecen unidos a la comunicación; el reconocimiento que subyace de la mirada del maestro frente a las acciones de nuestros niños.

El valor del juego espontaneo y su estética en este caso espontánea, simplemente es en si mismo una maravilla, es un ofrecimiento efímero cargado de un pensamiento o más, unidos a varios símbolos en acción.

“Experiencia Estética y Arte de Participación: Juego, Símbolo y Celebración”. por Javier Abad Molina.






Memorias del viento, lo imperfecto.

Experiencia realizada por niños de cuatro años
Antiguamente las alfombras persas se completaban con una imperfección poco perceptible a simple vista, se hacía para recordar la humildad del artesano que la creo. ¿Podríamos reconocernos y apreciar la imperfección como parte de una armonía natural de la vida? Cuando los niños nos presentan sus conquistas y sus producciones o sus hallazgos solemos sorprendernos, abrazarles y aplaudirles, pese a sus bordados sin terminar, sus borrones y rotos o sus construcciones endebles. Las maestras dan valor a sus logros, pero a la vez se estimula la idea de que la imperfección es una oportunidad para seguir creando y aprendiendo. Hay niños, personas, que vamos creciendo sabiendo que la Vida puede ser un proceso donde lo imprevisto es posible. Me llama la atención, que posiblemente con el tiempo nos volvamos tan exigentes con nosotros mismos que se nos olvide la belleza de la imperfección y que esta forma parte de la condición humana. Este concepto en el que no se oculta los defectos, si no que se muestran como una posibilidad donde el azar toma parte, donde se permite que se vea la fragilidad de las cosas es toda una actitud, que si me permitís es toda una actitud artística. El poder apreciar lo perecedero, lo fugaz, lo irrecuperable o las grietas es celebrar la imperfección y la espontaneidad. Pero también es restar peso a las preocupaciones materiales y dar valor a las posibles soluciones que no se nos habían ocurrido. Según Richard R. Powell en Wabi-Sabi Simple: Create beauty, Value imperfection. Live deeply Explica que la imperfección también da valor a lo auténtico, reconociendo que nada dura para siempre, nada está completo. ¿Por qué no dar valor también a la naturaleza de las cosas simples?



Fotos proporcionadas por las maestras en formación del curso:

Creatividad a través de la expresión plástica inspirada en cuentos, arte y naturaleza






Gracias a la maravillosa labor del CPR de Plasencia y al trabajo conjunto de Rita Noguera







Bitácora

Quisiera explorar tantas filosofías y metodologías de trabajo con los niños, cada curso se presenta diferente y lo que sirvió un curso no vale para el siguiente. Supongo que tiene que ver con los diferentes lenguajes expresivos, la cultura o las generaciones que son cambiantes. Pero lo que no cambia es la alegría, siempre presente en cada pequeño acto cotidiano del día en el aula. Esta alegría debe ser una parte significativa de nuestro hacer pedagógico y mostrarse en nuestras experiencias diarias, para mí es como un termómetro, si no nos sentimos contentos juntos en clase algo no va bien.

Los días más nublados se llenan de un “hacer", en un hacer bien o mal, lleno de contenidos, un hacer sin errores (siempre con la goma en la mano), en hacer con esfuerzo para todos porque es lo que hay que hacer….Y me olvido de que no me estoy comunicando bien,
se trata de una sensación de ser uno con ellos, tratar de aprender juntos y de escuchar de verdad, reflexionando desde las preguntas que juntos formulamos.¿Consideramos el verdadero deseo de aprender? ¿De dónde proviene esa voz?

Pensamientos y contenidos están en la cabeza de cada docente pero se nos olvida quizás que hay tiempo para todo.  Cuando es un placer permitirles crecer y experimentar como expresar libremente aquellos procesos de aprendizaje traídos al aula, es solo entonces cuando surge una magia espectacular; el proceso en evolución. He de ser sincera, a veces pierdo esta mirada, me envuelve algo más grande y me absorbe y es entonces cuando dejo de sonreír y siento que la educación pesa mucho...

Creo que cuando se trabaja con los niños siempre hay que practicar un cierto sentido de abandono, un dejarse llevar, aceptando un ritmo diferente o varios dentro del grupo y aprender a bailar y cantar nuevamente cada curso de forma diferente, por supuesto
que desde un sentido de equilibrio pero permitiendo tiempos diferentes, los de cada uno para que juntos podamos crear una partitura única.




Juegos lingüísticos y representados por los niños de ed. infantil


De la Habana ha venido un barco


De mi ventana huye el barco
venido ayer de La Habana.
¡Saltemos del lecho al barco,
lucero de la mañana!

A pasar por tu azotea,
me echarás una naranja
y un zapatito de oro,
lleno de almendras y agua.

¡A las Antillas me voy
por unas mares de menta
amarga!

R. Alberti






Matemáticas y arte


Los niños y las niñas tienen derecho a desarrollar su potencial creativo desde los primeros momentos de su vida, cuyas bases se asientan en la sensibilidad y la capacidad de expresión, y la escuela tiene la responsabilidad de proporcionarles la oportunidad de que lo hagan.
Propongo como objetivo global hacer emerger y encauzar las potencialidades artísticas innatas que tienen todas las personas, sin olvidar la influencia de la música, el teatro, el movimiento y la plástica en el desarrollo global del niño. Siendo el encuentro entre las artes el que facilitará un desarrollo equilibrado tanto a nivel corporal, afectivo como social. Permitiendo el desarrollo del máximo potencial personal e influyendo directamente sobre su lecto-escritura, ritmo, capacidad de comunicación, coordinación, pensamiento lógico y matemático y memoria pero no solo facilitará desarrollar al máximo estas áreas sino también posibilitará su trabajo en grupo, crear y relacionarse mas libremente, recordar visual y auditivamente, expresar emociones, sensaciones y estados de ánimo.
Un amigo me dio a conocer la obra de la artista María Platero, fue nuestro motor para relacionar la mediciones que estábamos realizando en clase con una expresión más poética. Las reglas de la naturaleza nos invitaron a seguir explorando el entorno desde un juego de escalas. Servidos de las nuevas tecnologías los niños pedían aquello que querían medir, el sol, las nubes, los arboles, los bichos, etc.